|
|
BIOGRAFIA
EN EL TOUR ARCHIVO FOTOS | GANÓ
CON 16 BAJO PAR... Y DEJÓ A WOODS A 12 GOLPESSergio García apabulló en el Buick Classic He aquí a Sergio García, que ayer tras otra brillante jornada en Nueva York ganó el Buick Classic, un buen torneo, un torneo más del Circuito Americano, donde casi todos los acontecimientos superan los tres millones de dólares en premios a repartir y están los mejores del mundo. A bote pronto, aparecían Duval, Singh, Furyk, Faxon... Pero el Buick, además, tenía un valor añadido: participaba el jugador de la escudería, el imbatible-Tiger Woods, el número 1 del mundo y al que patrocina General Motors, la fábrica madre de Buick. Decía Nick Faldo, que también jugó el torneo, que los chicos de ahora se deberían replantear su calendario en función de los torneos que no jugara Woods. Sergio comulga con otras doctrinas. Lejos de arrugarse, demandó atenciónes y en un juego con un alto componente psicológico, le mandó un misil. Sí, si hace una buena vuelta final puede escalar muchas posiciones, pero por lo que se ha visto no debe estar jugando muy bien , dijo la víspera. Yo estoy más preocupado en Hoch, Hayes, los que tengo más cerca . Y, Tiger, se quitó enseguida de en medio, para el hoyo 2 ya no contaba. Bogey y bogey . Un puesto entre los 10 primeros como máximo botín le esperaba. No alcanzó ni eso. Fue decimosexto. Con Woods fuera de combate y Singh haciendo el yo.yo -para arriba con un eagle en el nueve, para abajo con un bogey en el once-, la batalla se resumió a un puñado de jugadores: Sergio, el
veterano Hoch, el afortunado Hayes (vive de ganar este torneo en 1998 cuando se
suspendió por lluvia) y Stewart Cink, el damnificado del US Open. Unos rivales
importantísimos para Sergio, tan respetados para él como el número 1 del
mundo. Sí, es importante ganar cuando está Woods, pero también cuando
juega Olazábal o Ballesteros, que son amigos míos, o cualquier otro .El mejor del mundo este mes Por racha el torneo tenía que ser para Sergio. Desde que le tocaron la fibra -cuando se habló de la necesidad de quitar a su padre de entrenador-, el chico había jugado una barbaridad. Ha sido octavo en el Byron Nelson, primero en el Colonial, segundo en el Memorial, entró el último día con opciones de ganar el US Open y era líder del Buick. Aunque el gran trozo de la tarta se lo ha llevado Retief Goosen con el US Open, probablemente ha sido el mejor jugador del mundo en el último mes y medio. Juega con una confianza inusual en un chaval de 21 años y se ha olvidado de los deslices de niño de 16. Su fortaleza es ahora su gran arma. Hoch le igualó a la altura del hoyo 5, pero le trajo al fresco. Siguió sumergido en su juego, en hacer birdies y 414 metros después, para el 7, ya lo había logrado. El golpe dejó el torneo en un mano a mano entre el hombre con el problema en los ojos que dificulta la visión tridimensional (hándicap que le hizo perder un Masters en 1989) y Sergio. Este esperó al 13 del Westchester Country para sentenciar. Su birdie le dio dos golpes de margen y aunque le quedaban los dos últimos hoyos, donde todos los días anteriores había sacado provecho, la renta ya era suficiente para finiquitar el torneo que callará a los puntillosos. Aquí sí estaba Tiger.
(por MARCA.com) |