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Los tres 'grandes' destacan el nivel de golf en España

Marca.com
27-12-05
Gerardo Riquelme

En una semana se cumplirán 30 años de la llegada de España al golf de elite. Fue en la temporada 1976 cuando el joven Severiano Ballesteros ganó su primer torneo. En el último lustro, el peso se reparte entre José María Olazábal, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García. En esta temporada que ha acabado volvieron a ganar más torneos, aunque no tuvo el peso del glorioso 1999, año en el que Olazábal ganó su segunda chaqueta verde; Jiménez fue bautizado como el mejor jugador desconocido del mundo y Sergio, por aquel golpe detrás del árbol y su eclosión fue distinguido como la gran alternativa a Tiger Woods. De hecho, fue el que inició la cadena de brillantes jóvenes españoles que luego continuaron Gasol, Pedrosa, Alonso... Los que ahora gobiernan el deporte. Hace unos días, en Castellón, volvieron a coincidir en un equipo juntos durante el torneo Cuatro Tours, experiencia que no repetían desde ese 1999. Por primera vez en sus carreras se reunieron para un mismo reportaje.

Sergio García: ¿Empiezo yo o qué?
Miguel Ángel Jiménez:  Empieza o que empiece otro porque (risas) yo ya ni me acuerdo de los golpes que he hecho hoy, como para acordarme de 1999.
S.G.: Fue un año muy bonito. Para mí fue espectacular porque acababa de pasarme a profesional y, bueno, tener el honor de jugar con Miguel Ángel y con Txema (Olazábal) tanto en la Ryder Cup como en la Dunhill fue algo impresionante, que no se me olvidará nunca. Fue una lástima que no ganásemos la Ryder tal y como la llevábamos, pero por lo menos sí ganamos la Dunhill que estuvo bien, allí, pasando frío.
José María Olazábal: Para mí ese año fue extraordinario también. Primero porque gané primero el Masters, pero en cuanto a la Ryder Cup y la Dunhill, en la Ryder ya llevaba la experiencia de otros años. Fue muy duro el final. Tuvimos que tragar sapos y culebras (el equipo estadounidense invadió el green para celebrar el putt de la victoria de Leonard cuando aún su oponente, Olazábal, tenía opciones). Pero una vez que pasa el tiempo y pasas páginas, se olvidan esos momentos y lo que va quedando en el fondo son los buenos momentos y la Dunhill fue uno de ellos. Creo que nos compenetramos muy bien, teníamos muy buen ambiente, lo pasamos muy bien y a pesar del frío que chupamos allí conseguimos ganar el torneo y fue una experiencia más que agradable. Aquel año fue muy bueno a nivel personal.
M.A.J.: De la Dunhill no voy a hablar porque ya lo han hecho ellos dos. De la Ryder fue la primera que yo jugué y fue una magnífica experiencia. Al final nos derrotaron el último día, aunque les pusimos las cosas muy difíciles. Por lo demás, fue un año magnífico. Empecé ganando el Turespaña Masters, en casa, en Málaga, luego gané a finales de año el Volvo Masters y luego la Dunhill, que fue precioso ganarla para España. Posiblemente haya sido uno de los mejores años de mi carrera.
Marca: Aquel año también será recordado por el famoso golpe del árbol de Sergio.
J.M.O. (interrumpe bromeando): Aquel golpe estuvo bien, pero lo que no tuvo tanto mérito fue la carrera. ¡Si tardó cuatro segundos y pico…! Lo tenía que haber hecho en dos segundos y medio. Con esas patas, pegas un bote, un brinco y ya estás en el 'green'.
S.G.: No, pero, además,  una cosa que también ha comentado Txema antes, una cosa muy bonita, fue el Masters. Ganó él, yo gané el amateur, estuvimos en la entrega de premios juntos y fue algo espectacular. Son cosas que no se olvidan.
M.A.J.: ¿Estáis hablando de aquel golpe en el PGA de Medinah? Ese golpe fue impresionante, pero no olvidéis aquel otro golpe que dio en no se qué par 4, que era un golpe así en bajada (y pone la mano en diagonal). ¿Te acuerdas tú de aquel golpe también?
S.G. (con gesto de desconcierto): ¿Dónde? ¿En Medinah?
M.A.J.:  Sí, en Medinah, que se fue allá la bola en un par 4 cortito, que estabas pasado de bandera, con un piano…
J.M.O.: Sí, sí, con una pendiente para abajo de la virgen.
M.A.J.: Sí, que le diste un golpe con el blaster (un palo) y la dejastes dada.
J.M.O: Sí, la dejastes dada y era injugable aquello.
M.A.J.: Injugable. La bandera pegada ahí a la derecha, con una loma detrás.
J.M.O.: Era un par 4, cortito, que subía
S.G.: ¿El 11? ¿'Dog leg' a la izquierda? (hoyo que gira en su tramo final a la izquierda)?
J.M.O.: El 11, puede ser. Era un hoyo casi casi recto, giraba muy suave, ahí con el green en alto. O el 10.
S.G.: El 10 era par 5.
M.A.J.: Estabas cuatro o cinco metros pasada la bandera y jugaste un 'full swing' (y describe el golpe con una parábola altísima) y la dejaste ahí.
S.G.: Pues yo de eso no me acuerdo, pero se acuerdan ellos… Está bien, está bien (risas).
M.A.J.: Se habla mucho del otro golpe, pero no de éste.

Marca: Aquel año, ¿se repetirá en 2006, por ejemplo?

J.M.O.: Por la experiencia que he tenido a lo largo de los años, hay momentos que son difíciles repetir. La posibilidad de ganar torneos existe, pero que se combinen todas las cosas para que haya una temporada como ésa, es muy difícil. Puede ocurrir que Miguel, o cualquier jugador, gane dos o tres torneos, que otro gane otros dos o tres. Lo difícil es que uno gane, por ejemplo, un grande, que ya es la de Dios, que la Ryder Cup sea como fue, que en el PGA dé el espectáculo que dio él, que no ganó porque al final el otro (Tiger Woods) se agarró los machos y aguantó el tirón, pero podían haber salido a playoff perfectamente, la Dunhill Cup… Es muy difícil. Puede ocurrir que, de repente, Sergio, porque tiene cualidades más que suficientes, no porque esté él aquí ahora, gane un grande. Antes o después ocurrirá. Y más de uno. Puede ocurrir que un año gane dos. Y que Miguel gane otros dos o tres torneos más, por ejemplo.
M.A.J. (interrumpe riéndose): Miguel esta aquí con casi 42 años y la gasolina que le queda…
J.M.O.: Sí, dejate ya sabemos lo que sabes. Y yo que sé alguien que venga por detrás, Lara o Rodiles que recupere la forma o lo que sea y que en un año se ganen, yo que sé, siete, ocho o nueve torneos, que me parece la de Dios. Será un año extraordinario, pero si le quitas que no sea año de Ryder Cup o que no haya un grande por medio o ahora que ya no está la Dunhill, sonará a poco. Aunque llevemos unos años que no se ganen grandes, el nivel es excelente.
S.G.: Sí ,es muy bueno.
M.A.J.: Muy bueno, pero muy concentrado. Antes había 15, 16 ó 17 jugadores disputando el Circuito Europeo, ahora no sé si llegamos a ocho o nueve. Somos poquitos, parte de los que había antes y parte de los de la nueva era. Nos vamos jubilando los más mayores y van entrando poco aire fresco. De mucha calidad, pero poquitos.
J.M.O.: Tampoco son tan pocos. Está Carlos Rodiles que puede jugar al nivel que jugó el año que estuvo a punto de ganar en Valderrama. Lara, pues este año, muy bien…
S.G.: Gonzalo (Fernández Castaño)
J.M.O.: Gonzalo, que ha ganado un torneo en su primer año. Tener tres o cuatro igual que hubo los Cañizares, Piñero, Garrido, Rivero y todos éstos es muy difícil. Yo creo que el golf español, para el número de jugadores que tenemos, está fenomenal.
S.G.: Pero, además de que lo de ahora está muy bien, lo mejor es que se ve que hay material. Que tú ves a chavalines jugando por España y los ves que saben lo que hacen. Eso es importante. Que salgan, que los padres les ayuden, que no les metan mucha presión. Cosas así son importantes. Que se diviertan jugando al golf. Que no sea un pam, pam, pam, machacándoles. Porque si de pequeño te diviertes jugando al deporte que sea, cuando vas creciendo, aprendes a amarlo. Pero si te lo inculcan con calzador, entonces es cuando te cuesta.

Marca: ¿El próximo puede ser Pablo Martín?
M.A.J.: Está siguiendo los pasos correctos. Los que siguieron Olazábal o Sergio, por ejemplo. Ya ha ganado torneos en Estados Unidos en el campo amateur y el paso al profesionalismo tendrá que esperar un poco porque está estudiando allí. El tiempo lo dirá todo, pero desde luego que ahora mismo es la siguiente sensación. Él (Olazábal) tiene ya 39; él (Sergio), 26 y Pablo tiene 18.
J.M.O.: Fíjate que hay más diferencia entre la generación nuestra y la de Sergio, que la que había entre nosotros y la anterior, la de Seve, Rivero… Es importante acortar esos plazos, más que nada porque al final tienes que basarlo todo en un jugador.
Marca: ¿Cómo es el golf mundial actual? ¿Lo de Woods es entrenable como dicen?
M.A.J.: ¿Y lo de Nicklaus no era cuestión de entrenamiento? ¿O lo de Arnold Palmer o Severiano Ballesteros? ¿Lo de Gary Player? Son jugadores puntuales como lo fueron Cruyff, Pelé, Maradona y luego están todos los demás futbolistas. Tú miras al cielo y hay unas estrella diferentes, que físicamente son muy buenos y que, además, dan con su deporte. Son las excepciones.
J.M.O.: Por muy genios que sean, si no entrenas, no hay nada que hacer. Que alguien venga y me diga que Severiano, Watson, Nicklaus, todos, Byron Nelson, todos, no entrenaban y jugaban al golf así por ciencia infusa. Tú le conoces a Severiano y te cuenta la cantidad de horas que ha pasado el tío con los palos ahí dale que te pego. ¿Nicklaus? Pues también pegaba bolas como un condenado. Y Watson. Quizás lo que ha incorporado Woods es añadir a esa habilidad que tiene, una capacidad física impresionante. ¿Que si es mejor o peor el golf de hoy en día que hace 20 años? Pues es difícil decirlo, porque no tiene nada que ver.
S.G.: Yo creo que es igual de bueno.
J.M.O.: El que era bueno en aquella época era bueno por una serie de cosas que se repiten ahora, pero la forma de jugar es diferente.

Marca: ¿Quizás el nivel medio ha incrementado?

J.M.O.: Sí, pero hace 20 años, ¿quién jugaba el Circuito Europeo? Eramos unos pocos. Ahora te pones a mirar y te salen jugadores de debajo de las piedras. Le das una patada a una y te salen jugadores.
M.A.J.: Ahora mucha más competencia, los torneos están más pegados, hay muchos más premios y muchas más cosas. Ahora es un medio de vida y mucha gente vive sólo de los premios.
S.G.: Ahora es mucho más fácil moverse de torneo en torneo, antes era más complicado.
J.M.O.: Los medios de comunicación ahora te permiten ver torneos por todo el mundo. Tú enchufas la televisión y puedes ver el del Circuito Americano, el de Hong Kong, el de Sudáfrica y ven los premios que ganan y los chavales que vienen, dicen: ¡joder! y se animan a intentarlo. Y antes donde había 50, pues ahora hay 500. Y de ese incremento no cabe duda que algunos llegan arriba. Tienes más margen de error.
M.A.J.: Ahora mucha más gente que juega al golf, muchos más circuitos, muchos más palos, muchos factores que aumentan la calidad.
J.M.O.: Pero luego todo es diferente, porque por ejemplo, yo no sé si tú Sergio has jugado con palos de madera.
S.G..: Sí, cuando tenía nueve añitos.
J.M.O.: Bien. Si hoy en día le das a un chaval americano para que intente jugar un palo de madera…
S.G.: Pues te dice, éstos los he visto yo en el museo, ja, ja.

Marca: O como su hierro 1 (palo casi en desuso), José María
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S.G.: Hoy, por ejemplo, estábamos en el campo de prácticas y le estaba pegando con el hierro 1. Cuando ha acabado uno de los golpes y le he visto el 1 en la cabeza del palo, me he dicho: ¡hay que ver qué raro se hace ver el 1 ése en un palo! Y te pones a pensar y probablemente sea el único jugador del mundo que lo lleve. Pero, bueno, es de la manera en la que tú aprendes a jugar el deporte y como te sientes más cómodo y a él le ayuda más un hierro 1 de lo que le puede ayudar un hierro 2. A mí es al revés. Son cosas curiosas, que pasan entre generaciones y es bonito ver la diferencia entre jugadores y cómo uno juega el deporte, porque ninguno lo juega igual. Cada uno tiene su manera de sentirlo y ver los golpes.
J.M.O.: Nosotros cuando vemos a Sergio que juega el driver y casi el wedge en los pares 5 nos parece alucinante.
M.A.J.: Yo no sé qué decir, simplemente.
J.M.O.: No sé si se puede decir que juegan a otro golf. Quizás no sea la palabra. Pero tú te pones en un par 5 y sabes que la tienes que dar a huevo con una madera 3 o una madera 5 o lo que sea, para poder llegar de dos golpes. Y luego ves a éste (señala a Sergio) que se coloca y ¡zás!, ahora dame un hierro 5 o el 6. La visión del hoyo cambia. Yo tengo el límite aquí, que es un bunker, por ejemplo. Y éstos saben que lo pasan a vuelo sin problemas. El hoyo lo juegan de otra manera.
Marca: Porque ustedes, ¿hacían gimnasia antes de la llegada de la generación de Sergio?
J.M.O.: Yo si llego a saber lo que sé ahora, obviamente me hubiese metido a un gimnasio antes.
M.A.J.: Todo va evolucionando, ¿antes quién se preparaba físicamente? Cuatro y nadie más. Yo llevo cuatro años yendo al gimnasio y, la verdad, me da urticaria cada vez que voy. Cuando salgo, salgo con ronchones, pero sé que me va bien y que lo tengo que hacer.
J.M.O.: Yo cuando empecé en el circuito era todo lo contrario. Nombrabas las pesas y te decían: "¿Pesas? ¿Cómo pesas?, lo peor que puedes hacer". Estiramientos, correr un poquito y nada más. Pero claro llegó el otro, que estaba así (dice levantando el dedo índice) y ves que en tres años ha ensanchado así y no tienes más remedio. Si me lo dicen hace 20 años…
M.A.J.: Partida de mus y cervecitas, ja ja. Ése es el entrenamiento más sano.