Sergio García y Rafa Nadal
compartieron hoy 18 hoyos inolvidables en el campo de
Pula Golf, donde jugaron juntos formando equipo en el
Pro-Am previo al Mallorca Classic, torneo valedero para
el Circuito Europeo que comienza mañana.
Con bastante antelación a su hora de salida, prevista a
las 09:35h, ya estaban esperándoles los medios de
comunicación acreditados en el Mallorca Classic y mucho
público, que no quería perderse un solo golpe de los dos
campeones.
Primero dieron unas bolas en el campo de prácticas y el
castellonense se sorprendió cuando vio golpear al
mallorquín, “menudo swing tienes, ¿y el putt, las
metes?”. Rafa llevaba de caddy a Víctor García, el padre
de Sergio, quien le estuvo dando algunos consejos,
“tienes que darle más tiempo, haz el swing un poco más
despacio, no quieras matar a la bola”. El campeón de
tenis tiró varias bolas con el drive mientras Víctor
continuaba con la lección, “no quieras pegar un
cachiporrazo, deja que tu cuerpo vaya solo”. Todavía
unas bolas más antes de salir, y Víctor preguntó “¿y las
maderas, tiras alguna con la cinco y la tres?”, Rafa
respondió, “no, no me siento cómodo con ellas”.
Mientras Rafa terminaba en el campo de prácticas Sergio
se fue al putting-green, donde coincidió con Roberto
Donadoni, que jugaba formando equipo con su amigo el
profesional Emanuele Canonica, a quien mañana le hará de
caddy, cumpliendo así “una enorme ilusión”.

En el tee del uno de Pula Golf una enorme expectación,
cámaras y cámaras de televisión, fotógrafos, redactores
(varios periodistas que asisten al Mallorca Classic
cambiaron su plan de viaje y adelantaron vuelos para no
perderse esta ocasión única), además de mucho público, a
pesar del sirimiri que acompañó todo el tiempo al
partido.
Rafa fue el último en salir, “tú, tú, juega tú”, le dijo
a su tío Miguel Ángel Nadal y a Pere Soler, que
completaban el equipo. “¿En qué hoyos tengo punto?”
preguntó a Sergio, que consultó la tarjeta. Primer golpe
de Nadal, un poco a la izquierda, y segundo muy bueno
con el pitching-wedge a ocho metros de bandera.
Al llegar al green Rafa calculó la distancia, “dos putts
desde aquí, un éxito”, y Sergio le animó, “un putt sería
espectacular, dos perfecto”. El tenista consiguió el par
y el golfista se alegró, “¡muy bien tirado, muy bien! Un
buen 4, y con el punto un birdie. ¿Me vas a ganar ya
desde el primer hoyo?, luego no me dejarás ganarte al
tenis”.
Andando hacia el hoyo dos hablaron del tiempo, Rafa se
interesó, “¿jugáis cuando llueve mucho?”, y Sergio
preguntó sobre el tornado y la lluvia que azotó Mallorca
hace unos días, a lo que el mallorquín respondió que
“nunca había visto nada igual, en mi vida”. Comentaron
sobre las tormentas y huracanes que a veces han sufrido
en la zona de Miami.
En el hoyo dos, par tres, el golfista quiso saber qué
jugaba el tenista, “¿qué hierro tienes en la mano, el
ocho? Perfecto”. Rafa dio un gran golpe y Sergio se
alegró una vez más, “¡qué buena, tirazo!”. De camino al
green fueron hablando del estado de forma de Sergio de
cara al Mallorca Classic. Sergio: “Llevo cinco semanas
sin competir y eso se nota, como a ti te pasó en
Madrid”. Rafa: “Sí, pero enseguida se le coge el tono a
la competición”.
Llegaron al tee del tres y el castellonense aconsejó,
“ten cuidado, este hoyo es un poco complicado, juega un
hierro tres”. En la calle del cuatro, Rafa estaba en el
bunker de la derecha y preguntó la distancia; Greg, el
caddy de Sergio, respondió “¿en yardas o metros?”, Rafa
la quería en metros. Buena sacada de bunker al fondo del
green, a unos 25 metros de la bandera y desde ahí la
dejó dada. Sergio: “¡Qué nivelazo de partido!”.
Hoyo cinco, Rafa pidió a Víctor el drive y bromeó,
“tengo miedo de llegar a bandera”, y Sergio le aconsejó,
“con confianza, dale con mucha confianza y apunta un
poquito más a la derecha”. Los dos campeones pegaron dos
bolas perfectas en el centro de la calle. En el green
Sergio animó a su compañero a arriesgar, “venga, Rafa,
Miguel Ángel ya ha hecho par y con el punto tenemos el
birdie, tira a bandera sin miedo”.
En el seis Sergio le pidió que cambiase el driver, “no,
mejor coge la madera tres, el driver es mucho palo”;
pero Rafa no se siente “cómodo con la madera cinco ni
con la tres, no me gusta jugarlas”. De camino al green
fueron charlando de Tiger Woods, del Open Británico… y
el tenista quiso saber, “qué juegas más, madera tres o
hierro dos?”; Sergio explicó que “según qué campo, en el
Open Británico suelo jugar más el hierro dos”. Se
acercaron a green y el castellonense preguntó, “Rafa,
¿qué tienes en la mano, un 58º?”. El mallorquín, con ese
palo en la mano, dio un golpazo y dejó la bola a un
metro de la bandera.
Entre tee y green los dos amigos, que se conocen desde
hace unos cuatro años, continuaron charlando de todo:
fútbol, tenis, Fórmula 1… Al llegar al green del 18 les
esperaba el público, los medios de comunicación, el
personal de la organización y un nutrido grupo de
jugadores que dejaron los palos en el campo de prácticas
para ver los últimos golpes del campeón de tenis.
Gonzalo Fernández-Castaño, que hace unos días jugó seis
hoyos con Nadal en Madrid, se sorprendió: “Es
impresionante la expectación que genera, que haya
público y prensa lo veo normal, pero fíjate que hay un
montón de jugadores, han soltado el palo y aquí están
para ver a Rafa, y no sólo ellos, también veo a un
montón de caddies”.

El partido terminó con el resultado de 13 bajo par, un
golpe menos que el equipo de Romeo Sala (a quien le
ganaron la apuesta) y Toni Nadal, que jugaban con el
profesional Álvaro Salto y Nicolás Nicolau. Luego
pasaron por el Centro de prensa, donde acompañados por
Joan Sastre, Director General de Promoción Turística del
Govern Balear, atendieron a todos los medios de
comunicación.
Sergio García: “Hemos jugado muy bien, Rafa ha jugado
bien y también su tío, ha sido muy divertido, hemos
empezado de maravilla y nos hemos esforzado mucho, pero
al final nos hemos desinflado.
Mi juego no está mal, espero volver a coger ritmo
después de cinco semanas sin competir, en general no
estoy nada descontento con mi juego hoy. Espero hacer un
buen resultado esta semana, me gusta este campo, se me
da bien y confío en volver a tener oportunidad de ganar.
Entre este torneo y el Volvo Masters he hecho cinco
segundos puestos en los últimos años, lo cual quiere
decir que los he jugado bien, pero a la vez decepciona
un poco estar cinco veces a punto de lograrlo y no haber
conseguido un par de ellos.
Rafa no necesita que le dé muchos consejos, yo sabía que
jugaba bien pero no sabía que tan bien, tiene un buen
juego corto, le gustan todos los deportes y no sólo el
tenis, golf, fútbol… también la Fórmula 1, hemos estado
hablando de ello y como buen deportista se nota que la
coordinación de manos y ojos es buena, y por eso le pega
tan bien a la bola. Tiene handicap 12, yo diría que está
más cerca del 7 u 8, pero por su calendario no puede
jugar más al golf.
Hemos jugado muy bien, la pena ha sido que en los
últimos cuatro hoyos sólo hemos hecho un birdie, pero lo
hemos pasado fenomenal y hemos ganado a Romeo (Sala),
¡que era importante!
El campo está bien, los greenes a pesar de que el tiempo
está así asá están duros, lo he visto más maduro que el
año pasado, tiene muy buena pinta. El cambio del hoyo 6
me ha gustado bastante, ahora es mejor hoyo”.
Rafa Nadal: “Ha sido una experiencia muy buena, estoy
muy agradecido a Sergio, y a su padre que me ha hecho de
caddy. Estoy muy contento de haber jugado, pero sobre
todo de tener este torneo aquí en Baleares, y muy cerca
de mi pueblo.
La presión en tenis es diferente a la del golf, siempre
hay presión pero no es la misma cuando compites contra
ti mismo, como es el golf, que cuando lo haces contra
otro, aunque siempre hay mucha presión. En golf
necesitas una concentración increíble.
Siempre que puedo juego al golf, es un deporte que no
cansa si lo juegas en coche, distrae y es muy positivo
para el tenis, pero normalmente no tengo mucho tiempo
cuando compito, por eso no suelo viajar con la bolsa de
palos, excepto cuando vamos a Estados Unidos, a Indian
Wells, que tenemos mucho tiempo y hay muchos campos de
golf. Juego más cuando estoy por aquí, y mucho en Pula.
No sé cómo jugará ahora Sergio al tenis, jugué con él en
el 2004 y las maneras eran muy buenas, dice que ha
mejorado el revés, así que tendré que verlo.
Juego a derechas porque soy diestro; en tenis a zurdas
porque empecé así, tengo más precisión que con la
derecha y creo que no vale la pena cambiar ahora.
La experiencia de hoy ha sido muy buena, he aprendido
que jugar como ellos es imposible, es otra cosa distinta
a lo que jugamos nosotros los amateurs, la suerte ha
sido poder jugar con Sergio, que te ayuda a apreciar
cosas que no ves cuando juegas solo, que es la mayoría
de las veces. Su padre me ha dicho dos cosas con el
Drive que me han ido muy bien, y me voy con muy buena
sensación de haber disfrutado del golf.
En cuanto a las apuestas en tenis, jamás se me ha pasado
por la cabeza apostar y al parecer ha habido rumores de
alguien que apostó en un partido, en golf se apuesta
pero porque juegan contra ellos mismos, en tenis no; al
nivel que yo juego no es admisible ninguna apuesta, pero
no acostumbro a hablar de lo que no sé.
Sergio García es uno de los favoritos en el torneo, pero
no me gusta decir que es el favorito porque no es bueno
presionar a nadie, hay muchos jugadores aquí que lo
pueden hacer muy bien y va a tener que luchar contra
ellos; al igual que yo era favorito la semana pasada en
Madrid y no lo logré, aquí no creo que se lo vayan a
poner fácil porque hay muy buenos jugadores”.
A la pregunta sobre porcentajes en físico, mente y
suerte en sus respectivos deportes contestaron:
Sergio: “En golf, yo diría que el 70% es mental, el 25%
físico y el 5% cuestión de suerte”.
Rafa: “En tenis el físico es todo, si estás mal
físicamente no juegas, o estás al 100% o no juegas.
Mentalmente, el 80% siempre que los golpes te respondan.
Tienes que dar muy buenos golpes y saber usarlos, hay
gente que pega buenos golpes y la cabeza no acompaña. La
suerte sólo es un punto, máximo un punto y un partido no
se decide en un punto. En golf es distinto, la suerte
puede influir más, que la bola bote y vaya para acá o
para allá puede cambiar mucho”.
Fuente: Mª Acacia
López-Bachiller
|