Tiger
Woods resurge con gran fuerza de sus problemas de 2004
con la victoria en su segundo torneo de la temporada, el
Buick Invitational.
Tiger ha recuperado su
juego y eso se ha notado durante el duro fin de semana
en que se ha disputado el torneo. Los parones por la
niebla, además del inconveniente de la discontinuidad
de las vueltas, provocaron que el domingo quedaran por
jugar todavía más de 30 hoyos para los líderes. Y por
si fuera poco una gran parte de los últimos 18 se
jugaron bajo una densa niebla que no dejaba ver más allá
de las 250 yardas, pero había que hacer todo lo posible
por terminar.
Pero Tiger superó jugar el
sábado sólo 5 hoyos en todo el día y se colocó
empatado con Tom Lehmanen el liderato y se preparó para
aguantar el domingo en esa posición. El día definitivo
no empezó del todo bien, un par de errores le hicieron
firmar 72 en su tercera tarjeta, pero en el último
recorrido sacó toda su garra y a base de grandes tiros
y mejores putts pasó primero a Tom Lehman y después al
joven Luke Donald, que se hundió en el tramo final ante
la presión del "tigre". Y además acabó como
el campeón que siempre ha sido, firmando su último
birdie en el 18, para deleite de su público.
Entre
tanto Sergio García no supo cogerle la medida al campo
sur durante el fin de semana y fue perdiendo posiciones
progresivamente hasta acabar en la 42ª. De nuevo empezó
jugando muy sólido, con magníficas estadísticas y
grandes golpes, pero el putt le frenó su avance y acabó
por ser una carga dura de llevar pues en un campo tan
difícil como el Torrey Pines South, futura sede del US
Open 2008, no se pueden coger todos los greenes como
estaba acostumbrándose a hacer.
Esperemos que vaya cogiendo
ritmo el castellonense para estar preparado para las
grandes citas que tendrá a partir de marzo.
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