Sergio
consiguió su quinta victoria en el PGA Tour, su segunda
de la temporada, en el Buick Classic de Westchester C.C.,
en New York.
Empezó el torneo sin pena
ni gloria, con un 70 que le dejaba a nada menos que 7
golpes de Singh, primer líder.
Ya en la segunda jornada
empezó a jugar mejor y con unos segundos nueve hoyos
impecables marcó 67 golpes y se colocó entre los 20
primeros.
El sábado tuvo un comienzo
un tanto dubitativo, pero de nuevo la segunda vuelta le
salvaba la tarjeta y se colocaba 8º a cuatro golpes del
líder.
Y el domingo más de lo
mismo, un mal comienzo le colocó a seis golpes tras los
primeros hoyos.Pero esta vez su remontada empezó a
partir del 7, un par cuatro corto del que supo sacar
renta para empezar a escalar posiciones.Luego llegaron
otros tres seguidos (8,9 y 10) con tres sólidos putts
desde 2 o 3 metros cada uno.Con
esto ya empezaba a apretar a los primeros en la
clasificación.
En el 12, hoyo más difícil
ese día, falló por mucho la bandera e hizo tres putts,
pero recuperó con un soberbio birdie, que unido al
bogey del líder y compañero de partido Vijay Singh le
metió definitivamente en la pelea.Y de ahí al final un
juego casi perfecto: al 14, par 3, falló el birdie
desde unos 3 o 4 metros; al 15, par 4, gran drive y
ajustado segundo tiro pero falló el putt; al 16, par 3,
tiro espectacular a bandera, a un metro y medio y
birdie;al 17 calle, green y dos putts; y al 18,
par 5, otro gran drive y una madera 3 espectacular que
le dejaba una buena opción de eagle, pero al final
birdie.
Esto le sirvió para ser líder
en casa club con -12.Por detrás venían Rory Sabbatini
y Pedraig Harrington, que no jugaron bien los últimos
hoyos y se plantaron en el 18 con -11.Pero los dos
consiguieron el birdie, Harrington con un aproach y
Sabbatini con un putt de tres metros.El playoff estaba
servido.
Como
ya sucediera hace un mes, Sergio se enfrentaba a muerte
súbita con otros dos jugadores por un prestigioso
torneo del PGA Tour.En el primer hoyo Harrington
desaprovechó una clara oportunidad de birdie que le
hubiera valido el triunfo, y en el segundo el irlandés
quedó eliminado con un bogey.Sergio tuvo oportunidad de
sentenciar en el segundo hoyo pero tenía un putt
complicado cuesta abajo y rozó el hoyo pero no
entró.Pero en el tercero, cara a cara con Sabbatini,
pegó un tercer golpe magnífico y la dejó a unos dos
metros.El sudafricano se quedó más alejado y sólo
pudo hacer el par, dejando en bandeja el título a
Sergio que no desaprovechó la oportunidad.
Otro año más Sergio
demostró lo bien que le va este campo neoyorquino y se
llevó el torneo cuando nadie le había prestado mucha
atención durante la semana.Un última vuelta
espléndida en unas duras condiciones de viento tuvo la
culpa.
Y para la semana que viene
se lleva las mejores sensaciones para volver a intentar
su asalto a un grande, en este caso el US Open de
Shinnecock Hills.
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