Espectacular
victoria de Sergio García en el prestigioso
Congressional C.C. de Maryland.
Fue un torneo opuesto al
Wachovia del mes anterior. Empezó un tanto irregular,
para ir cogiendo el toque en el fin de semana y firmar
una última vuelta impresionante de 65 golpes que le
llevó a ganar a los mejores: Adam Scott, Phil Mickelson,
Ernie Els, Davis Love...
Su primera tarjeta la
completó al par tras algunos problemas en sus primeros
hoyos. El segundo día mejoró su posición gracias a un
buen 68. Y el fin de semana empezó con una vuelta
inmaculada el sábado: cinco birdies y ningún bogey
para 66. Gracias a ese buen "día del
movimiento" consiguió auparse a la 8ª plaza y colocarse
a sólo dos golpes del líder, el veterano Tom Kite.
La última jornada fue un
derroche de buen juego por parte de Sergio, buenos
drives, certeros tiros a bandera y sólidos putts le
llevaron a la cabeza del torneo ya en el hoyo 6. Llevaba
ya dos birdies cuando dio uno de los mejores golpes del
torneo: un segundo tiro por encima del agua y de la
bandera que dejó a unos seis metros para un eagle que
le lanzó definitivamente hacia el triunfo.

A partir de ahí se
convirtió el hombre a batir. Otros tres birdies en el
7, 9 y en el complicadísimo hoyo 10 le pusieron con una
importante ventaja sobre Ernie Els y Adam Scott, sus
principales perseguidores. El sudafricano caería en la
segunda vuelta estrepitosamente, dejando la lucha
reducida a los dos grandes jóvenes del circuito. Sergio
consiguió salvar un par de situaciones delicadas pero
falló inesperadamente en el par 5 del 15, que
aprovechó el australiano para colocarse a un sólo
golpe. Sergio reaccionó inmediatamente con birdie al 16
y falló otro claro al 17.
El español se enfrentaba a
los fantasmas del Wachovia al plantarse en el tee del
18, un par 3 con agua similar al 17 de Quail Hollow que
tan caro le costó. Se protegió en exceso hacia la
derecha y acabó con un bogey que daba todavía serias
esperanzas a Adam Scott, que tenía que recortarle un
golpe en sus dos últimos hoyos. Pero en el 17 no
aseguró la calle con su primer tiro y provocó que su
segundo saliera descontrolado por detrás del green
hasta caer en el agua. El bogey del australiano dio
definitivamente el título a Sergio, que se lo había
ganado con esos 65 golpes finales.
Con este triunfo Sergio
recupera la confianza de cara al US Open de la semana
que viene y al resto de citas importantes del verano,
pero sobretodo retoma las buenas sensaciones con el putt.
En la última jornada necesitó sólo 24 putts, y
gracias a un consejo del mismo Adam Scott en las rondas
de prácticas lideró el torneo en las estadísticas de
putt por primera vez en mucho tiempo.
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